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domingo, 29 de diciembre de 2013

receta para hacer una mariposa




«Hacer una mariposa,
que pueda volar sola hasta una rosa,
es una tarea muy trabajosa».
[…]


Cuando estuvimos en Liebigquisimos ir a ver Butterflies, una exposición sobre mariposas de todo el mundo, pero se nos hizo tarde y cuando llegamos ya estaba cerrado. De vuelta en Buenos Aires la idea de ver las mariposas seguía revoloteándome en la cabeza, y así fue como empecé a mirar videos y fotos de Loie Füller, objetos de Tiffany, libros de ilustraciones, y todo lo que estuviera relacionado con ellas. Y, en un momento, me acordé de aquella canción de nuestra infancia, que escuchaba una y otra vez hasta que rayé el disco: el rock de la mariposa.
¡Cómo nos gustaba escuchar el disco amarillo de Pipo Pescador! ¿habrá algún chico argentino de los setenta que no lo haya escuchado...?
Y, naturalmente, entre tanto aleteo visual y musical, estas tejas que les traigo hoy terminaron por adoptar la forma de mariposa :)

Estas tejas-mariposas se posan sobre los helados y las mousses



acompañan muy bien el café y el té, y son perfectas cuando tenemos ganas de algo dulce y crocante. 



































Ingredientes

Almendras peladas y fileteadas 250 g
Harina 30 g
Azúcar 160 g
Claras de huevo 4
Manteca derretida 50 g

Preparación

1- Colocar en un bol las almendras, el azúcar y la harina.
2- Agregar las claras y mezclar. Luego, la manteca derretida; mezclar bien y dejar descansar una hora en la heladera.
3- Una vez que calcaron las mariposas (8 cm de diámetro aprox.), las marcaron y quedaron recortadas sobre la bandeja de aluminio descartable, enmantecarla y llevarla a la heladera durante 10 minutos.





















4- Transcurridos los 10 minutos, retirar la bandeja de la heladera y con una cucharita tomar un poco de mezcla, acomodarla sobre la mariposa en la bandeja de aluminio descartable y presionar con un tenedor hasta que queden bien finas; lo ideal es que no queden encimadas. Llevar nuevamente a la heladera durante 5-7 minutos.
5- Precalentar el horno a 175º (moderado).
6- Colocar la bandeja de aluminio descartable sobre una placa para horno y cocinar entre 10 y 12 minutos. Estén muy atentos porque se hacen rápido.
7- Si las hacen con su forma original de teja, cuando las sacan del horno esperen unos segundos y luego, mientras aún están maleables, acomódenlas sobre un palo de amasar o botella para curvarlas. Para despegarlas de la placa (sobre todo las mariposas), pueden ayudarse con un cuchillo o una espátula de metal fríos, levantando con mucho cuidado y paciencia los bordes. Repito: con mucho cuidado y paciencia. ¡Ojo! Son muy frágiles.
8- Es importante guardarlas en un recipiente hermético para que se mantengan crocantes.


























Espero que terminen muy bien 2013, sin cortes, en paz, solos o acompañados. Y que 2014 nos encuentre transformándonos y levantando vuelo. ¡Salud!

martes, 17 de diciembre de 2013

sopa fría de cerezas

El calor agobiante de diciembre no puede con mis ganas de comer algo dulce. Por supuesto, los helados satisfacen a la perfección este deseo goloso, pero estaba con ganas de probar la sopa fría de cerezas agrias. Esta receta húngara es muy simple y rica, como a mí me gusta. La preparé casi igual a la receta original, lo que cambié fueron las cerezas agrias por las dulces y, además, las cociné sin carozo. En realidad, existen varias formas de prepararla, como ocurre con la mayoría de las recetas, así que la próxima vez probaré dejándole los carozos ¿será más intenso el sabor? 

Ingredientes

Guindas o cerezas frescas 500 g
Azúcar blanca 5 cucharas soperas
Agua 1 litro
Canela en rama 3 ramitas
Clavo de olor 5 ó 6 unidades
Crema 200 g
Jugo de limón 1 cuchara sopera
Harina 1 cuchara sopera
Pizca de sal
Vino tinto (opcional) 100 ml

Preparación

1- Lavan bien las cerezas y les sacan el cabito. Yo, además, las descarocé.
2- Las colocan en una cacerola con el agua y el azúcar. Llevan a ebullición.
3- Bajan el fuego y agregan las ramas de canela y los clavos de olor. Cocinan aproximadamente 10 minutos o hasta que las cerezas estén blandas.
4- En un bol mediano, baten la crema a medio punto con el jugo de limón. Luego, le agregan la harina y la sal y, finalmente, una taza del líquido de las cerezas. Mezclan bien.
5- Vierten esta mezcla en la cacerola con el resto de la sopa y cocinan 5 minutos más sin que llegue a hervir. Si quieren, pueden agregar 100 ml de vino tinto; esto es opcional (noten que en la foto se forma un corazón cuando estoy vertiendo el vino ¿será que le gusta este agregado?).


6- Retiran las ramas de canela y los clavos de olor. 


7- Dejan enfriar y llevan a la heladera por unas horas. Sírvanla muy fría.


viernes, 13 de diciembre de 2013

estrellas de canela


Un clásico de Navidad que adoro: las estrellas de canela. Las dejo preparadas unas semanas antes de la Nochebuena en un caja cerrada bajo cuatro llaves. Y, como las llaves están en mi poder, el 24 a la noche queda la mitad de las estrellas.


Masa

Ingredientes

Almendras fileteadas sin pelar 240 g
Azúcar impalpable 140 g
Canela molida 1 cuchara sopera + 1 cuchara de té
Sal 1/8 de cuchara de té
Miel 1 cuchara sopera
Clara de huevo 1

Glasé

Azúcar impalpable 175 g
Clara de huevo 1
Jugo de limón o algún aguardiente o kirsch 1 cuchara de té



Preparación
(para la masa)

1- Precalentar el horno a 150º. Forrar una placa con papel manteca.
2- Colocar las almendras en una procesadora junto con el azúcar impalpable, la canela y la sal y pulsar hasta pulverizarlas (tiene que quedarles como una harina de almendras).
3- Agregar la miel y la clara de huevo y volver a pulsar para integrar. Si la masa les queda un poco densa y agrietada, pueden agregar un poquitín de agua para terminar de homogeneizar.
Si en lugar de procesadora usan licuadora, una vez obtenida la harina de almendras la pasan a un bol; ahí le agregan la miel y la clara de huevo y terminan de unir la masa.
4- Espolvorear la mesada con un poco de azúcar impalpable y estirar la masa con palote hasta lograr una alto de 8 mm.
5- Cortar las estrellas ( yo usé un cortante de 5 cm de diámetro) y disponerlas sobre la placa.
6- Hornear rotando la placa a mitad de cocción hasta que estén levemente doradas. Calcular 12 minutos aproximadamente. Estén atentos porque se cocinan muy rápido.
Dejar enfriar.

(para el glasé)

1- En un bol chico, mezclar el azúcar impalpable con la clara de huevo hasta homogeneizar. Luego agregar el jugo de limón (o lo que hayan elegido). Les va a quedar espeso y opaco.
2- Untar las estrellas y dejarlas descansar hasta que el glasé esté completamente seco.


Rinde 22 unidades aproximadamente
Se conservan hasta 3 meses en un recipiente hermético.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

nueces especiadas y azucaradas

Esta receta parece creada por el Hada de Azúcar para honorar la mesa dulce de Navidad. Pero no; es del libro de David Lebovitz.
Es tan rápida, simple y rica que ya forma parte de mis recetas de cabecera, de esas que se hacen una y otra vez y que todos recuerdan.
Cada vez que la hago me asalta la pícara soñadora y, con el aroma de las especias inundando la cocina, empiezo a mover los piecitos al ritmo del Cascanueces.
En fin... acá termina el delirio y empieza la receta.                                                                                         


Ingredientes

Clara de 1 huevo grande
Azúcar rubio 120 g
Canela molida 2 cucharas soperas
Jengibre molido 1 cuchara de té
Clavo de olor molido 1 cuchara de té
Pimienta de Cayena 1 cuchara de té
Sal ½ cuchara de té
Esencia de vainilla 2 cucharas de té
Nueces pecanas* (mitades) 400 g

Preparación

1- Precalentar el horno a 150º.
2- Aceitar ligeramente una placa para horno.
3- En un bol grande, batir la clara de huevo hasta que esté espumosa.
4- Mezclar muy bien con la clara batida el resto de los ingredientes: el azúcar rubio, la canela, el jengibre, el clavo, la pimienta de Cayena, la sal, la esencia de vainilla y las nueces pecanas hasta que éstas queden bien recubiertas.
5- Distribuir las nueces sobre la placa de manera uniforme y hornear hasta que estén tostadas y que el glaseado esté seco (aproximadamente 30 minutos), removiéndolas cada 10 minutos.
6- Dejar enfriar completamente. Luego, separarlas si es necesario.

Rinde 4 tazas

*Pueden usar nueces comunes en lugar de pecanas.
Se conservan en un frasco bien cerrado, a temperatura ambiente, hasta 2 semanas o un poco más.
Si les gustan las galletitas speculoos, estas nueces son para ustedes.

viernes, 6 de diciembre de 2013

vino de naranja



En marzo fuimos dos semanas a Mendoza y nos alojamos en lo de Cecilia y Daniel.*
Esa noche, habían preparado una raclette que estaba para chuparse los dedos. Mientras terminaban de servir lo que la acompañaría y conversábamos de esto y aquello, nos convidaron vino de naranjas amargas.
Yo lo conocía porque lo había visto alguna vez en una mesa pero no lo había probado hasta ese momento. Y me encantó; es un aperitivo perfecto.
Nos regalaron una botella que, en nuestra mesa, duró un puñado de aceitunas, así que me puse en campaña para encontrar una buena receta y hacerlo yo misma.
Ya estaba haciendo pucherito pensando dónde iba a encontrar naranjas amargas porque en la receta original se usan naranjas de Sevilla pero, afortunadamente, di con la receta de David Lebovitz o mejor dicho con las recetas. David, sabiendo que no siempre se encuentra este ingrediente tan fácilmente, incluye dos versiones en su libro: con naranjas amargas (de Sevilla) y con las comunes.
Si les gusta el alcohol, los aperitivos, el vermut (qué moderna soy) ésta es una receta que vale la pena probar porque además de refrescante, rico y hasta digestivo, este vino es facilísimo de hacer, solo hay que mezclar los ingredientes.



Receta de David Lebovitz, del libro Ready for Dessert. My best recipes

Ingredientes

Azúcar 100 g
Vodka 125 ml
Vino rosado 750 ml
Canela en rama 1
Chaucha de vainilla 1/2
Naranjas ombligo 2 unidades
Limón 1

Rinde aproximadamente 1 litro

Preparación

1- En un frasco o jarra de vidrio grande, mezclar el azúcar, el vino rosado, el vodka, la media chaucha de vainilla (cortada longitudinalmente) y la rama de canela.
2- Agregar las 2 naranjas y el limón cortados en cuartos.
3- Taparlo bien y dejarlo en un lugar oscuro y fresco por 2 semanas y media. Agitarlo cada 2 ó 3 días.
4- Colarlo bien con un lienzo (para evitar que se filtren los pedacitos de la canela en rama, las semillas de la vainilla, la fruta) y envasarlo en botellas completamente limpias. Refrigerar.
5- Servir bien frío y con unos cubitos de hielo. 

*Si van a San Rafael, les recomiendo fervientemente De Bouche à Oreille. Me gustó muchísimo todo: la posada, la comida, la excelente atención y cuidado en cada detalle.

martes, 3 de diciembre de 2013

cerca del río


















La semana pasada estuvimos con A en Entre Ríos y lo pasamos chanchísimo. Me hubiera quedado hasta fin de año tranquilamente.
El 31 de diciembre cerca del río mirando el cielo limpio, oscuro, estrellado : así quiero que sea mi próximo 31 a la noche.

Descansamos, leímos mucho y bueno, en compañía de Gringo un perro adorable que siempre nos seguía, aprovechamos el aire y el agua, oímos mucho pío pío durante todo el día, paseamos, comimos rico*.
En El Palmar vimos carpinchos, iguanas y zorritos y, mientras almorzábamos aparecieron unas urracas ladronas que, a diferencia de las de Rossini, nos robaron queso de la mesa donde estábamos almorzando.
Queso.
En la mitad de la semana, un día nublado, fuimos a las Termas de Villa Elisa y nos quedamos boyando en el agua calentita. Ahhh...
En el pueblo Liebig, quisimos entrar al frigorífico abandonado pero no estaba permitido el ingreso. Ufa. Igualmente, sacamos algunas fotos, jugando a los reporteros gráficos por un rato.
Cuando volvíamos para la casa de campo donde nos alojábamos, nos topamos con una lata gigante de corned beef  en la calle. Surrealista.
No cocinamos un solo día en toda una semana; la única cocina a la que entramos fue a la del Palacio San José. Interesante la experiencia: la de no cocinar por un rato y la de meterse en otra cocina, nada menos que la de Urquiza y familia.
En todas las plazas, jardines y jardincitos de las casas había rosales y jazmineros en flor. Al igual que la urraca de Rossini y del Palmar, me afané un jazmín del jardín del palacio de Urquiza. Esto es muy de vieja roba-gajos pero no pude evitarlo, quería traerme un poco de todo lo que estaba viviendo. Y ahí estaba, concentrado en la flor.
Bueh, también nos trajimos unas hormas chiquitas de queso, eh. Vaya perfume el del Sardito y Provolone, sin desmerecer el del jazmín.

Los últimos dos días fuimos a la costanera a contemplar el río al atardecer. Uno de esos momentos que se repiten cada tanto en el tiempo sin tiempo, que se parecen pero que nunca son iguales y por eso son únicos.






*Iré subiendo algunas fotos de a poco y sin apuro. El carpincho es tendencia y yo lo sigo (nunca había visto uno. Andan como en cámara lenta y parecen muy pacíficos)
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